¡Impactante! La paradoja de Álvaro: bueno para que lo elijan, malo para elegir

La paradoja de Álvaro: Uribe fue invencible como candidato, pero falló al elegir sucesores. Un análisis de su vigencia y del futuro de la derecha.

Por: Orlando Ladeutt

X Twitter: @orlandoladeutt

Miniatura editorial del artículo La paradoja de Álvaro: Álvaro Uribe Vélez en primer plano iluminado con un spotlight dramático, acompañado de Iván Duque y Juan Manuel Santos en segundo plano, con el logo de Foro Colombia Libre y la palabra Impactante en rojo.

Iniciaré advirtiendo que la finalidad de este artículo no es esbozar elogios ni críticas; la orientación que pretendo es invitar a fijar la mirada en horizontes conocidos, pero poco explorados.

La paradoja de Álvaro en los orígenes

Hablar de la Colombia de principios de los 2000 remite, inevitablemente, a quien es, sin duda, uno de los protagonistas más influyentes de la historia política reciente: Álvaro Uribe Vélez. Su simple mención todavía despierta amores y odios, lo que en sí mismo habla de su vigencia.

Quienes en su momento depositamos el voto a su favor defendemos los cambios de rumbo que imprimió al país durante su presidencia. Sin embargo, este escrito no pretende centrarse en su persona, sino en algo que le ha acompañado siempre: su capacidad de elegir.

La elección de Uribe en 2002, ganada en primera vuelta, evidenció la pasión que era capaz de despertar y, cuatro años después, su reelección en 2006 marcó un hito en la política nacional. Sus márgenes de popularidad no tuvieron comparación. Como candidato fue prácticamente imbatible. A ello se suma su regreso en 2018 como senador, cuando obtuvo más de 875 000 votos, un hecho que lo consolidó como una figura electoralmente invencible.

Análisis Y Opinión

Si el artículo de “¡Impactante! La paradoja de Álvaro: bueno para que lo elijan, malo para elegir” te resulta alarmante, es porque lo es. La comprensión profunda de este fenómeno requiere análisis serio, valiente y sin filtros.

Visita nuestra sección de Análisis y Opinión, donde expertos desglosan los acontecimientos más relevantes con una perspectiva crítica y fundamentada.

El peso de sus elecciones

Pero la historia no se agota allí. Nadie puede negar que la primera elección de Juan Manuel Santos fue posible gracias al respaldo de Uribe. Y aunque en ese momento el acierto parecía indiscutible, el desenlace fue otro. Santos se distanció rápidamente de las ideas del uribismo, cimentando lo que se conocería como “santismo”, una corriente propia que incluso le permitió alcanzar la reelección en 2014, derrotando al candidato apadrinado por Uribe, Óscar Iván Zuluaga, quien no logró conectar con el electorado. Allí comenzaron a hacerse visibles las fisuras de esa capacidad de elegir que antes parecía infalible.

El regreso del uribismo a la presidencia en 2018, de la mano de Iván Duque, parecía augurar el fortalecimiento de una línea política sólida. Sin embargo, la gestión de Duque terminó diluyendo ese propósito: no pudo desligarse del influjo del santismo y sus errores de gobierno dejaron al uribismo más debilitado de lo que estaba. Así, lo que en principio parecía un renacer terminó convirtiéndose en otra demostración de la “maldición” que acompaña a Uribe cuando señala a un sucesor.

Álvaro Uribe Vélez hablando en el Senado de la República durante su etapa como senador después de la presidencia.

La paradoja de Álvaro en el presente

Hoy, el panorama político refleja esas equivocaciones. El uribismo ya no goza del músculo electoral de antaño; su representación legislativa es reducida y su capacidad de convocatoria se ha desgastado. Aun así, conserva un núcleo duro. Encuestas de julio de 2025 (Guarumo/Ecoanalítica) muestran que cuando Uribe sugiere un candidato, alrededor de 18 % de los consultados estaría dispuesto a votar por esa persona.

En paralelo, el Centro Democrático confirmó que Uribe encabezará —desde el puesto 25 de la lista cerrada— su regreso al Senado en 2026, pese a la condena en primera instancia a 12 años de prisión por soborno y fraude procesal, que incluye una inhabilidad de 8 años para ocupar cargos públicos. La apelación sigue en curso.

Hasta hace pocas semanas, Miguel Uribe Turbay, figura joven con gran potencial y cercano al expresidente, aparecía como el precandidato más sólido del uribismo con una intención de voto cercana al 13,7 %. Fue víctima de un atentado el 7 de junio de 2025 y falleció el 11 de agosto, lo que no solo constituyó un hecho trágico sino que dejó un vacío de liderazgo difícil de llenar.

El futuro de la derecha

Esta realidad no necesariamente implica la desaparición de una corriente de pensamiento, sino la necesidad de su mutación. La derecha, entendida de manera racional y no pasional, está llamada a superar las fronteras del uribismo sin renegar de sus aciertos, pero corrigiendo sus errores. Esa es, precisamente, la apuesta de algunos de los precandidatos presidenciales actuales, quienes, aunque muestran cierta cercanía con Uribe, entienden que el futuro no puede depender únicamente de su figura.

Al final, lo que se perfila no es la extinción del uribismo, sino el nacimiento de una nueva derecha que deberá encontrar su propio rumbo. El verdadero reto no será elegir al candidato correcto, sino construir un proyecto político que trascienda a los nombres y logre representar una visión de país. Y quizás allí radique la lección que deja La paradoja de Álvaro: la política no puede depender siempre del acierto o error de un solo hombre, sino de la capacidad colectiva de aprender, corregir y reinventarse.

© Todos los derechos reservados. El contenido de esta columna pertenece exclusivamente a su autor.


Mantente informado con análisis precisos y sin censura como este, el de “¡Impactante! La paradoja de Álvaro: bueno para que lo elijan, malo para elegir” por Orlando Ladeutt.

Sigue nuestras actualizaciones en tiempo real y sé parte del debate sobre los temas que definen el futuro.

La información es poder.


Más del Autor

Te puede interesar

¡Inolvidable! Las Cárceles del Pueblo del M-19: La Historia Maldita del Terrorismo en Colombia

Descubre la verdad sobre las Cárceles del Pueblo del M-19, centros de...

Leer Más

¡Explosivo! Consulta Popular de Petro, 7 verdades que Colombia no debe ignorar

La consulta popular de Petro es un intento desesperado por reactivar el...

Leer Más

Ministro de Hacienda: impactante error con Germán Ávila

De manejar una constructora modesta a custodiar un presupuesto billonario como ministro...

Leer Más

Categorias

pauta con nosotros

¡Haz crecer tu marca con Foro Colombia Libre!

5 1 vote
Clasificación del artículo
Suscribirse
Notificar de
guest
1 Comment
El más antiguo
Nuevo Más votado
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
Ana María Medina

Excelente análisis. Ra como las selecciones de fútbol nacionales si no hay recambios se acaban.